Con
cariño acogemos a los 18 jóvenes que respondiendo
alegremente el llamado que el Señor les hace de seguirlo
en el camino del sacerdocio han ingresado hoy a nuestro Seminario
Pontificio.
Damos
la bienvenida a nuestra casa de formación a los siguientes
seminaristas:
-
De la Arquidiócesis de Santiago:
Marcelo Andrés Cabezas Ortiz de Zárate,
Cristóbal Calleja Noriega, Carlos Guillermo Carrillo
García, Santiago José Fernández Portaluppi,
Héctor Enrique Herrera Echeverrería, Jonattan
Luis Muñoz Cornejo, Jonathan Enrique Opazo Carrasco,
Ignacio Alejandro Pizarro González y Hugo David Zúñiga
Ulloa.
|

|
- De la Arquidiócesis de Antofagasta:
Daniel Alonso Álvarez Bravo y Víctor Alejandro Cerna
Santana;
-
De la Diócesis de Melipilla:
Ricardo Alfonso Bravo Martínez;
-
De la Diócesis de Iquique:
Aníbal Hernán Alvarado Bugueño y Elías
Servando Fernández Mariman;
-
De la Diócesis de Arica:
Jesús Enrique Apiolaza Fernández y Manuel Alejandro
Bustos Pasmiño; y finalmente,
-
De la Diócesis de Copiapó:
Boris Carreño Droguett.
El recibimiento
fue hecho en el marco de una solemne eucaristía presidida
por el Arzobispo de Santiago, el Cardenal Francisco Javier Errázuriz
Ossa. Asistieron también los obispos auxiliares de Santiago,
Mons. Andrés Arteaga y Fernando Chomalí; el Arzobispo
de Antofagasta, Mons. Pablo Lizama, el obispo de Melipilla, Mons.
Enrique Troncoso, el obispo de Iquique, Mons. Marcos Órdenes,
el obispo de Arica, Mons. Héctor Vargas, y el obispo de
Copiapó, Mons. Gaspar Quintana. Además fueron acompañados
por numerosos presbíteros, religiosos y religiosas, familiares
y amigos.
En
su homilía el Cardenal Errázuriz recalcó
que la vocación sacerdotal es una vocación al amor,
puesto que se caracteriza por un corazón lleno de amor.
Instó a los nuevos seminaristas a dar el corazón
entero a Jesucristo, para que así le pertenezca también
a la Iglesia y a la comunidad. Los animó señalando:
"Jesús es tu tesoro, tu perla preciosa… tienes
que acercarte más a su Palabra, a su esperanza; puedes
hacerlo porque el Espíritu Santo te vivifica".
Con gratitud a todos ustedes que rezan por las
vocaciones, les rogamos que sigan rezando, especialmente a la
Virgen María, Madre de Dios, para que así perseveren
con gozo en el seguimiento de su Hijo Jesucristo, que es el Buen
Pastor que da la vida por sus ovejas.
|